La crisis económica es positiva para la I+D española

Hablar de ciencia y de I+D en España  en los últimos tiempos es similar a pronunciar la palabra recorte y simbolizarla con la imagen de unas tijeras. La actual situación de reducción presupuestaria pública, motivada por la crisis económica sin precedentes que asola nuestro país, ha llevado a científicos, investigadores y, fundamentalmente, a los gestores de prácticamente todos los organismos de investigación públicos y universidades, a rechazarla de pleno y a reivindicar un gasto en investigación que esté a la altura del dedicado en Alemania (2,8%) o en Europa (media del 2%) del PIB.

A primera vista, no podría estar más de acuerdo con lemas como “Sin I+D+I no hay futuro”, utilizado por las principales organizaciones científicas públicas en sus manifestaciones públicas contra los Presupuestos presentados por el Gobierno para 2013 y que se encuentran en tramitación parlamentaria. Sin embargo yo me pregunto, ¿qué futuro? ¿el de las hiperestructuras que para mover un papel necesitan un ejército de procedimientos y a los que hay que sustentar con una grandilocuente cobertura administrativa?, ¿el de las funciones en los diferentes organismos que siendo idénticas se duplican por el mero hecho de pertenecer a territorios diferentes?, ¿el de las convocatorias públicas que siguen sin incorporar procesos de evaluación de la eficacia de resultados en las inversiones asignadas? Perdonen pero no, éste no es el futuro que necesitamos.

Como afirma Mikel Buesa en su artículo “Los recortes y la ciencia” (Libertad Digital, 16 de noviembre de 2012) “si se pasa de las generalidades a las cuestiones concretas (…) entonces pueden introducirse matices que, al menos parcialmente, dan la razón a nuestros gobernantes”. Y no es que quiera yo defender las actuaciones del Gobierno de Mariano Rajoy en materia de investigación e innovación (me encuentro bastante lejos de estar de acuerdo), pero sí que considero que la crisis nos está poniendo en bandeja una oportunidad sin precedentes para revisar los fallos del sistema y enmendarnos la plana para intentar hacer las cosas bien. O lo que es lo mismo, aprovechemos esta crisis para “mirarnos el ombligo”, hacer un ejercicio de autoreflexión responsable y honesta, y dejemos de lado intereses individuo-colectivos, favores y prebendas varias. Esta crisis puede ser positiva para analizar los resultados de todos los agentes del sistema y quedarnos con lo eficaz de cada uno, sin que influya su naturaleza pública o privada. Esta crisis puede ser positiva para el sistema de I+D español, sólo hace falta que seamos valientes para acometer los cambios que sean necesarios. Y si para mejorar hace falta romper modelos, hagámoslo. Seamos creativos, innovadores y tengamos metas realistas (@XavierVerdaguer, 21 de noviembre de 2012, en el Movil Conference Forum 2012) y apliquémoslo a nuestro propio sistema de innovación.

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